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Umss vs Covid-19 y los Cambios Que Genero Hasta Ahora

Actualizado: 13 abr

8 de Junio de 2021

Cochabamba Bolivia

Breve resumen de inicios de la pandemia en el año 2020


Dentro de las expectativas económicas y sociales que surgieron ante el conflicto sin precedentes que llegó a provocar esta pandemia en el año 2020, la Universidad Mayor de San Simón se vio obligada a tomar medidas significativas y urgentes para garantizar la salud y seguridad de su comunidad educativa. La situación, que se caracterizó por una rápida propagación del virus y un aumento en los casos de contagio, llevó a la institución a suspender sus actividades presenciales por un corto tiempo. Esta decisión, aunque difícil, fue necesaria para mitigar los riesgos asociados con la propagación del COVID-19. En este contexto, la universidad no solo se limitó a cerrar sus puertas temporalmente, sino que también se dedicó a la elaboración de un plan de contingencia integral. Este plan incluyó la formulación de protocolos de bioseguridad que se alinearan con las determinaciones emitidas por las autoridades competentes, tales como el Gobierno Central, el Gobierno Departamental y el Gobierno Municipal. La universidad se comprometió a seguir estrictamente las directrices establecidas en los siguientes Decretos Supremos, que proporcionaron un marco legal y operativo para la gestión de la crisis sanitaria. Los protocolos de bioseguridad diseñados por la universidad contemplaron diversas medidas, tales como el uso obligatorio de mascarillas, la implementación de estaciones de desinfección en diferentes puntos del campus, y el establecimiento de un sistema de monitoreo de la salud de los estudiantes y el personal. Además, se llevó a cabo un proceso de capacitación para todos los miembros de la comunidad universitaria, con el objetivo de asegurar que todos comprendieran la importancia de seguir estas medidas y cómo contribuir a un ambiente seguro. A medida que la situación evolucionaba, la universidad también exploró la posibilidad de adaptar sus métodos de enseñanza, pasando a formatos virtuales y semipresenciales, lo que permitió continuar con el proceso educativo sin poner en riesgo la salud de los estudiantes y profesores. Esta transición no solo fue un desafío logístico, sino que también requirió un esfuerzo considerable para garantizar que todos los estudiantes tuvieran acceso a la tecnología necesaria para participar en las clases en línea. En resumen, la Universidad Mayor de San Simón demostró su capacidad de respuesta ante la crisis provocada por la pandemia, implementando medidas proactivas y adaptativas que no solo buscaban proteger la salud de su comunidad, sino también asegurar la continuidad de la educación en un momento de gran incertidumbre. La implementación de los Decretos Supremos y la creación de un entorno de aprendizaje seguro fueron pasos cruciales en este proceso, reflejando el compromiso de la universidad con el bienestar de sus estudiantes y el cumplimiento de las normativas establecidas por las autoridades sanitarias.



  • El Decreto Supremo N° 4179, emitido el 12 de marzo de 2020, es un documento crucial que declara la Situación de Emergencia Nacional en respuesta a la alarmante presencia y brote del Covid-19 en el país. Este decreto marca el inicio de una serie de medidas que buscan proteger la salud pública y mitigar el impacto del virus en la población. La declaración de emergencia permite al gobierno implementar acciones rápidas y efectivas, facilitando la movilización de recursos y la coordinación entre diferentes entidades del estado para enfrentar esta crisis sanitaria sin precedentes.

  • El Decreto Supremo N° 4196, promulgado el 17 de marzo de 2020, establece un conjunto de medidas de prevención y contención que son esenciales para combatir la emergencia nacional provocada por el brote del coronavirus en todo el territorio nacional. Este decreto incluye la declaración de cuarentena, que implica la suspensión de actividades tanto públicas como privadas, lo que se traduce en el cierre de escuelas, universidades, y la limitación de reuniones sociales. Estas medidas tienen como objetivo principal frenar la propagación del virus y proteger a la población, al tiempo que se busca crear conciencia sobre la importancia del distanciamiento social y la higiene personal.

  • El Decreto Supremo N° 4199, emitido el 21 de marzo de 2020, establece formalmente la emergencia sanitaria y la declaración de cuarentena total, que entra en vigencia el 22 de marzo y se extiende por un periodo de 14 días hasta el 4 de abril. Esta medida se considera crítica para frenar la pandemia, ya que busca limitar la movilidad de las personas y reducir el riesgo de contagios masivos. A través de este decreto, se establece un marco legal que permite al gobierno implementar y supervisar las restricciones necesarias para salvaguardar la salud pública, así como para garantizar el acceso a servicios esenciales durante este periodo de crisis.

  • El Decreto Supremo N° 4205, emitido el 01 de abril de 2020, tiene como objetivo reglamentar la Ley N° 1293, que se centra en la Prevención, Contención y Tratamiento de la Infección por el Coronavirus (COVID-19). Este decreto es fundamental para establecer protocolos claros y directrices que las instituciones de salud y otros organismos deben seguir para manejar la crisis sanitaria. Posteriormente, el Decreto Supremo N° 4229, datado el 29 de abril de 2020, amplía la cuarentena hasta el 31 de mayo de 2020, manteniendo la suspensión de actividades públicas y privadas. Además, este decreto introduce un plan de retorno gradual a la normalidad, basado en escalas de riesgo previamente definidas, lo que permite una transición cuidadosa y controlada hacia la reactivación de la vida social y económica del país.

En el contexto de estas medidas, se ha fomentado la promoción del estudio de las carreras disponibles desde casa, impulsando la iniciativa de clases virtuales como respuesta a la cuarentena. Esto no solo busca evitar el contacto físico entre estudiantes y docentes, sino también mitigar el creciente número de casos de Covid-19. La situación ha puesto de manifiesto las tensiones y dilemas políticos entre los diferentes actores involucrados, tales como el Congreso Universitario, el Consejo Universitario, así como las figuras del Rector y Vicerrector, quienes deben tomar decisiones críticas en un entorno de incertidumbre y presión social.

Fecha del 20/08/2020

Ante la necesidad de adaptarse a la nueva realidad, se promovió una iniciativa para comenzar un Plan de Contingencia Post Cuarentena en respuesta al Covid-19, junto con un Protocolo de Bioseguridad. Este plan incluye varios puntos clave que buscan garantizar un retorno seguro y ordenado a las actividades presenciales en las instituciones educativas y laborales. Entre estos puntos se destaca:

  • La promoción de cambios en el desarrollo de las actividades laborales del personal de la Universidad Mayor de San Simón, con el fin de adaptarse a las nuevas condiciones impuestas por la pandemia y asegurar que se mantenga un ambiente seguro hasta que se restablezca la normalidad que ha sido significativamente alterada por la crisis sanitaria global del Covid-19.

  • La aprobación del retorno a las actividades administrativas y académico-administrativas de todo el personal, permitiendo que estas se realicen de forma presencial a partir del lunes 24 de agosto del año en curso. Este retorno estará sujeto a la obligación de cumplir con un horario de trabajo de 8 horas continuas, lo que implica un esfuerzo por parte de la institución para adaptarse a las nuevas normativas de bioseguridad y salud pública, garantizando la protección de todos los involucrados.


La cuestión que llegó a ser debatida con gran intensidad y urgencia en el ámbito de la salud pública, surgió como resultado del alarmante aumento en el número de casos de enfermedades contagiosas. Este incremento no solo generó una preocupación generalizada, sino que también provocó un colapso significativo en los hospitales y cementerios, una situación que se prolongó hasta la fecha del año siguiente, cuando las repercusiones de esta crisis sanitaria se hicieron más evidentes. Las imágenes de hospitales desbordados y la incapacidad de los sistemas de salud para atender adecuadamente a los pacientes se convirtieron en un símbolo de la gravedad de la situación, lo que llevó a un debate público sobre la efectividad de las medidas sanitarias implementadas y la preparación de los sistemas de salud para enfrentar emergencias de tal magnitud.

En este contexto, se ha evidenciado una diferencia objetiva en la manera en que las naciones han abordado la crisis, especialmente en lo que respecta a la dependencia de las vacunas producidas en varios países extranjeros. Este fenómeno ha puesto de manifiesto la fragilidad de la soberanía sanitaria de las naciones, ya que la llegada de las vacunas se ha visto sujeta a fechas específicas y a la disponibilidad en el mercado internacional. La organización de los programas de vacunación ha tenido que adaptarse a esta realidad, estableciendo protocolos que consideran no solo el estado de salud de la población, sino también un límite de edad para la administración de las dosis, lo que ha generado debates sobre la equidad y la justicia en el acceso a la inmunización. Además, la logística de distribución y la coordinación entre diferentes entidades han sido cruciales para asegurar que las vacunas lleguen a las comunidades más necesitadas, reflejando así la complejidad de la respuesta sanitaria ante una crisis global.







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